jueves, marzo 22, 2012

Mi terapia y todas las cosas pendientes

Estos últimos días se precipitan los acontecimientos. También el martes le dio por precipitarse al agua y, como siempre, yo estaba desprevenido y me puse bonito. El médico me diagnosticó faringitis y me mandó a casa, a intentar curarme para poder llegar sano a la operación del viernes.

Y es que también me cambiaron el día de la operación, así que me toca ingresar coincidiendo con la Huelga General, voy a hacer uso de ese servicio tan ejemplar objetivamente y tan denostado por muchos que es la Sanidad Pública. Siempre he tenido la sensación que funciona fantásticamente a pesar de sus gestores, gracias a lo que se conoce en economía como "capital humano", que no es otra cosa que el esfuerzo, la empatía y el saber hacer de tantos profesionales.

En fin, me encuentro en casa y tenía pensado dar gracias y pedir perdón por escribir tanto ultimamente. Llevo unas semanas en la que mi faceta creativa me supera, y no doy a basto conmigo mismo. Es mi particular terapia para llevar estos retos vitales lo mejor que puedo; escribir, tocar, componer, alegrarme por los amigos que se preocupan, relativizar las actitudes de la gente que desaparece (siempre hay gente que desaparece, he llegado a la conclusión que no soy David Copperfield, así que así se quedarán, desaparecidos).

Queda una lista de cosas pendientes para cuando esté bien. Pero, realmente, los ítems no son importantes, son sólo retos impuestos por uno mismo y, siendo como soy, siempre me los pondré. Así que no me preocupan:

Lo que sí que tengo claro es lo que voy a hacer cuando esto pase más o menos, y es ir uno por uno, a cada uno de vosotros y daros un besazo de esos de película, por majetes y por buenagente. ¡Intentaré no pinchar!

4 comentarios:

Irreflexivamente dijo...

Ahí estaremos, a tu lado, para lo que haga falta, porque eres muy buena gente, te queremos mucho, no lo olvides.

Rafa dijo...

¡Muchas gracias! Estoy cansado de subir escalones, pero no hay más remedio!

Pablo dijo...

Bueno, y entonces, ¿qué tal va la cosa, aún en el hospital (supongo) o ya convaleciente en casa? Me tienes en ascuas. Cuídate y ánimo.

Rafa dijo...

Pablo, disculpa por la tardanza!

Todo fue bastante bien, aunque sigo convaleciente. Muchas gracias por los ánimos!